Dos Estados que conviven uno dentro del otro: el Vaticano e Italia.
El Vaticano, el Estado soberano más pequeño del mundo, tiene como centro la majestuosa Basílica de San Pedro, desde donde S.S. el Papa recita el Angelus cada domingo.
Es imprescindible acercarse a visitar la Basílica, aunque vestidos adecuadamente, puesto que no está permitido acceder al templo con pantalones cortos, minifalda o con camiseta de tirantes.
El Estado Vaticano también alberga los impresionantes Museos Vaticanos, uno de los conjuntos museísticos más grandes del mundo, para cuya visita es necesaria mucha energía. Es aconsejable reservar por internet la visita a los Museos para evitar las largas colas que se forman en la entrada.
Las callejuelas que serpentean alrededor del Vaticano forman el barrio “Borgo”, pequeñas calles repletas de restaurantes y tiendas de recuerdos que contrastan enormemente con la majestuosa Vía della Conciliazione.
Y desde ahí es fácil llegar al barrio “Prati”, caracterizado por un ambiente mucho más sofisticado con sus numerosas boutiques, una de las metas preferidas de los apasionados del “shopping”.

