El Aventino, un barrio residencial elegante y refinado, es famoso por su bellísimas iglesias medievales y por el Rosal Municipal, pero sobre todo por el Jardín de los Naranjos y por el “orificio de la cerradura” más famoso en el mundo.
El Jardín, un espléndido naranjo rodeado de murallas, ofrece un panorama realmente maravilloso; la cerradura permite disfrutar de una vista de San Pedro...¡realmente secreta y mágica!
Un poco más al sur se encuentran las Termas de Caracala, cuyas famosas ruinas se convierten en verano en un escenario espectacular para los espectáculos de ópera lírica. Los amantes del deporte al aire libre pueden disfrutar de las instalaciones colocadas en el Viale delle Terme di Caracalla, mientras que los más románticos y los que estén realmente decididos a casarse, pueden celebrar sus matrimonios civiles en la maravillosa iglesia desacralizada de Santa María en Tempulo.
¿Y para los noctámbulos? Pues para ellos está a disposición “l’Aranciera” un nuevo local a pocos metros de la famosa casa de Alberto Sordi, que hospeda eventos institucionales pero que también está a disposicion para veladas especiales.
En pocos minutos se llega al Circo Máximo, desde cuyo lado más corto se pueden admirar el Palatino y el Aventino, respectivamente a izquierda y derecha del Circo. En este lugar dedicado a los juegos de la antigua ciudad se celebraban espectáculos de gran calidad, buen ejemplo de ello se puede apreciar en una de las películas más famosas de la historia del cine: Ben Hur.
Y desde ahí, en dirección al Tíber, es aconsejable una visita a la Basílica de Santa María en Cosmedín, que custodia la famosísima Boca de la Verdad, así como el templo de Hércules Víctor y el Templo de la Fortuna Viril, que se remontan al siglo II a.C..

