Passeggiate tra le fontane | Turismo Roma
Vive Roma, descubre Roma
Servicios turísticos y oferta cultural
+39060608
Your tailor-made trip

Social Block

You are here

Un paseo por la fuentes

El poeta inglés Shelley decía “Bastan sus fuentes para justificar un viaje a Roma”.

El agua y las fuentes forman parte del patrimonio artístico y cultural de la Capital: desde los antiguos romanos hasta ahora, son multitud los hombres de poder que han elegido este elemento de decoración urbana para dejar su nombre para la posteridad.

Nuestro paseo comienza en la Fuente de las Naiades, en la Piazza della Repubblica. Es la más bonita de las fuentes modernas de Roma, construida para dar una perspectiva monumental a la entonces elegantísima Via Nazionale. Fue construida en 1888 según el proyecto de Alessandro Guerrieri que situó cuatro leones de yeso alrededor del basamento circular.

Los leones fueron sustituidos en 1901 por cuatro grupos de bronce del escultor Mario Rutelli que representan la Ninfa de los lagos, la Ninfa de los ríos, la Ninfa de los Océanos y la Ninfa de las Aguas Subterráneas.

Sólo una parada de metro y se llega a la Piazza Barberini, en cuyo centro se yergue la Fuente del Tritón de la inconfundible firma de Gian Lorenzo Bernini. Las colas de cuatro delfines se dirigen hacia arriba para sostener una concha abierta sobre la que está colocado el Tritón, que toca una caracola. Esta fuente fue realizada por el artista en 1643 firmando su estreno en un campo en el que daría prueba de gran talento y originalidad.

Hasta finales del siglo XVIII, delante de esta fuente tenía lugar un macabro espectáculo: aquí se exponían los cadá- veres de desconocidos y un pregonero invitaba a la población a reconocer los cuerpos.

Roma es la única ciudad del mundo que posee unas dos mil fuentes realizadas exclusivamente para “saciar la sed” de sus ciudadanos. En la jerga popular se llaman familiarmente nasoni (narigones) por su forma: sencillas fuentes de hierro que gozan desde siempre del favor de los romanos y de los turistas, lo que constituye un oasis gratuito siempre abierto.

Desde la Piazza Barberini, tomamos Via Sistina para llegar a la Trinità dei Monti. A los pies de la escalinata podéis admi rar la espléndida fuente de Pietro Bernini, la Barcaccia. La obra se inspira en la inundación de 1598, que permitió a las barcas llegar hasta el lugar donde ahora se alza la fuente. El Papa Urbano VIII encargó la obra a Bernini en 1627: sin embargo, en aquella zona, el acueducto del Agua Virgen, que todavía hoy alimenta la fuente, tenía una presión demasiado baja para permitir la realización de chorros o cascadas. El inconveniente se resolvió, ideando la forma de una barca sumergida en el agua y situándola por debajo del nivel del suelo con los surtidores que salen desde popa y proa.

Si llegáis a Via del Babuino, podéis descubrir una fuente realmente curiosa: la del Babuino. La singular fealdad de la esta tua antigua que adornaba la pila cuadrada fue punto de atención de los romanos, que comenzaron a llamar a la divinidad representada el “Babuino”; después, a partir de la estatua, denominaron del mismo modo a la calle, y posteriormente la incluyeron entre las estatuas parlantes.

Regresando hacia Via del Tritone, es obligada una parada en la fuente que la película “La Dolce Vita” ha catapultado a una especie de imaginario colectivo inmortal: la Fuente de Trevi. Construida como celebración monumental del Agua Virgen, el agua traída a Roma a través del acueducto realizado por Agripa en el año 19 a. de C., esta fuente ha sufrido infinidad de remodelaciones y sustituciones a lo largo de los siglos.

Tras caminar unos quince minutos en dirección al Ghetto (Judería) descubrimos una deliciosa fuente de estilo florentino, la Fontana delle Tartarughe en la Piazza Mattei. Su imagen se brinda de manera imprevista a la mirada, accediendo desde una de las muchísimas y preciosas callejuelas que confluyen en ella, delimitada por bellos palacios de los siglos XVI y XVII. Cuatro efebos bien formados que empujan las tortugas hacia la pila superior, para hacerlas beber el agua fresca del surtidor sumergido. Una verdadera joya.

Una vez en la Piazza Mattei, elegida varias veces en el pasado como plató cinematográfico natural, aprovechad para pasear por el gueto y saborear los platos de la tradición judía en uno de sus múltiples locales.

Tras pocos cientos de metros se llega a la Fontana dei Tritoni: esta fuente fue construida en 1717, sobre un diseño del arquitecto Carlo Bizzaccheri, que ideó el basamento con forma de estrella de ocho puntas. La fuente que se sitúa en un contexto muy sugestivo, lamentablemente, siempre ha estado amenazada por la escasez de agua.

Basta con cruzar la calle para encontrase con la Boca de la Verdad: ¿por qué perderse la emoción de introducir la mano rememorando la famosa escena de la película ”Vacaciones en Roma”?

Llegamos finalmente a las inmediaciones del Lungotevere. Retomemos, por tanto, nuestro itinerario hacia la Piazza Navona. Es en esta maravillosa plaza barroca donde podréis admirar la Fuente de los Ríos de Bernini. Sobre la masa rocosa se yerguen las personificaciones de los cuatro ríos, símbolo de los continentes conocidos en el pasado, el Danubio, el Ganges, El Rio de la Plata y el Nilo.

La tradición quiere que las estatuas del Nilo y del Río de la Plata, así como la estatua de Santa Inés de la iglesia homónima situada enfrente, se asocien a la rivalidad existente entre Borromini y Bernini. El Río de la Plata, en efecto, tiene su mano izquierda en alto para protegerse de la posible caída de la fachada de la Iglesia de Santa Agnese in Agone, mientras que el Nilo tiene la cabeza cubierta, no para aludir al hecho de que entonces todavía se ignoraba el lugar de su nacimiento, sino más bien por el rechazo a ver la obra de Borromini; igualmente, los habitantes de Roma ven en el gesto de Santa Inés, que se toca el pecho con la mano, la seguridad de Borromini afirmando con rotundidad que la iglesia no se caería.

Si es la hora del aperitivo, recordad que, apenas a la espalda de la Piazza Navona, en Via della Pace, Piazza del Fico o Via del Governo Vecchio, suele haber bastante animación desde la tarde hasta la madrugada, ya que multitud de personas trasforman la zona en una de las más animadas de la ciudad. Para beber o comer, solamente habrá un problema, ¡la elección!

Nuestro paseo nos lleva finalmente a la otra parte del río. Una vez en Trastevere, podremos subir hasta el Fontanone del Gianicolo. La fuente del Agua Paola (este es su verdadero De Borromini  a Bernini los artistas más grandes de las fuentes de Roma nombre) fue erigida por Flaminio Ponzio durante el periodo del Papa Pablo V (entre 1608 y 1612), mientras que la pila semicircular se agrega posteriormente por Carlo Fontana en 1620. La estructura es sencilla y se inspira en los arcos de triunfo romanos.

Share Condividi

Media gallery

Media gallery

Node Json Itinerari Block

Mapa interactivo

ELIGE EVENTOS Y SERVICIOS CERCANOS

The itinerary's places