Aunque asemeja a una copia en miniatura del Coliseo, el Teatro de Marcelo fue construido 83 años antes. Observándolo bien se notan las diferencias entre ellos. La más evidente de todas es su estructura: el Teatro Marcelo tiene una estructura semicircular (hemiciclo), mientras que el Coliseo es redondo (anfiteatro).
El Teatro Marcelo es, probablemente, el teatro más antiguo que ha llegado hasta nuestros días.  César empezó a construirlo, aunque lo terminó Augusto en el año 11 a.C. y lo dedicó a su difunto sobrino, Marcelo.
Durante el verano, el monumento se anima con los “conciertos del Templete” y en su interior se celebran conciertos en los que participan numerosos artistas de altísimo nivel procedentes de Academias, Escuelas Superiores de Música e Institutos de Cultura.