La basÃlica de Santa MarÃa la Mayor es la más importante de todas las iglesias romanas dedicadas a la Virgen y también es la mejor conservada de la ciudad. Surge en la cima de la colina Esquilino y es la única que ha conservado su estructura original paleocristiana, aunque se haya enriquecido sucesivamente con algunas reformas.
El templo, que se edificó sobre una iglesia precedente, fue construido gracias a las donaciones de un rico patricio romano: Giovanni.
Según narra la leyenda, Giovanni y su esposa, no pudiendo tener hijos, decidieron dedicar una iglesia a la Virgen MarÃa después de que ésta se les apareciera en sueño durante la noche del lunes 4 de agosto del año 352 d.C. la Virgen les comunicó en su aparción, que les habrÃa indicado con un milagro el lugar donde deberÃan construir el templo. Parece ser que la Virgen se le apareción incluso al mismÃsimo Papa Liberio y al dÃa siguiente, cuando el PontÃfice se dirigió al Esquilino, lo encontró completamente nevado. Fue el Papa el que trazó el perÃmetro que debÃa ocupar el edificio y la iglesia fue construida con las aportaciones de Giovanni y su mujer.
Aún hoy, el 5 de agosto de cada año se celebra el milagro de la nieve con una celebración durante la cual se lanzan al aire pétalos blancos desde la cúspide de la iglesia, creando el efecto de una nevada. Una conmemoración muy interesante, en la que os aconsejamos que participéis.


